LA EVANGELIZACIÓN DEL INDÍGENA DEL VALLE CENTRAL OCCIDENTAL DURANTE LA COLONIA
“La evangelización del indígena del Valle Central Occidental durante la colonia”. Carlos Eduardo Benavides Mora.
La conquista en América como hecho
sin precedentes, requirió no solo de conquistadores que viajaran a las Indias a
ocupar territorios ocupados por culturas aborígenes, sino además de la Iglesia,
que a través de bulas y decretos, legitimará la ocupación en nombre de la evangelización.
En cuanto a la conquista de América, fueron los españoles quienes a través de
los Reyes Católicos obtuvieron del Papa varias bulas que en que se acreditaba “a
dichos monarcas y sus sucesores todas las tierras que el almirante colón había
tomado como posesión española en 1492”. (Benavides s.f.) A partir de lo
anterior surge el interrogante ¿qué poder ejercía la Iglesia que estaba en la
posibilidad de destinar a los Reyes de España las tierras descubiertas? ¿Qué le
ofrecía la monarquía a la Iglesia a fin de compensar tal deferencia?
El Papa ponía como condición para
otorgar tales concesiones, que los “varones” que se enviaran a las nuevas
tierras fueran: “varones probos, temerosos de Dios, doctos, instruidos y
experimentados para adoctrinar a los indígenas, habilitarles en la fe católica
e imponerles las buenas costumbres” (Benavides s.f.). ¿qué significaba esa
imposición de buenas costumbres? ¿a qué debía renunciar la cultura nativa a fin
de dar paso al adoctrinamiento?
Fueron varias las Órdenes Religiosas
las encargadas de llevar adelante la evangelización en el mundo, en el caso de
América según lo indica Benavides, fueron los franciscanos los responsables de
sacar adelante tan delicada empresa. El modo como llevaron adelante esta tarea,
estuvo determinado por la filosofía que dicha orden desarrolló, en relación a
los pobladores nativos y que parafraseando a Benavides, se sintetiza en los
siguientes principios:
- Asumían
que la invasión violenta de las tierras americanas y la guerra contra los
indígenas era justa, porque la consideraban “contra la idolatría”, creían
que era suficiente con amonestarlos previamente, esto con el fin de que
ellos se sometieran. Subyace en este criterio un principio de superioridad
que considera la cultura nativa y sus creencias inferiores a la cultura
conquistadora y la oprime despiadadamente.
- Consideraban
inadmisible “la muerte de mujeres, niños y otras personas inocentes”, pero
si aceptaban otras muertes; este es un principio ambiguo en tanto que
promueve un cristianismo que debiendo ser portador de la vida nueva en
Cristo, acepta la muerte como necesaria para lograr su fin, significaba en
términos coloquiales, matar en nombre de Dios.
- “Admitían
el uso de la fuerza para reducir al indígena, siempre que se empleara con
moderación, cuyo fin primordial debía ser la conversión a la fe
cristiana”, aquí es clara una evangelización que obliga, somete y
esclaviza; distanciándose de uno de los fines primordiales de la
salvación: liberar al ser humano de toda clase de opresión.
- “Aceptaban,
en ciertos casos, la escolta armada; no para lograr conversiones forzadas,
sino para asegurar sus vidas en las poblaciones de muy primitiva
organización política”, era en cierto modo una evangelización con rasgos
de invasión.
- “Insistían
en el buen ejemplo que los españoles, debían dar a los indios. Para
lograrlo debían brindarles un tratamiento como de padres a hijos”.
Estos principios
filosóficos de los franciscanos, definen el tratamiento que le dieron a las
poblaciones indígenas, su objetivo era claro en cuando a ganar adeptos a la fe
cristiana. Dos fueron las ramas de la familia franciscana que establecieron “en
Costa Rica antes de la llegada de los padres capuchinos: la de los Observantes
y la de los Recoletos”. (Benavides s.f.)
Según lo afirma
el citado autor, los Observantes legaron antes que los Recoletos, fundaron
varios pueblos de indios y temporalmente extendieron su radio de acción a
Talamanca y a los Guatusos y “residieron en Esparza, el convento de Cartago,
las parroquias de Ujarrás, Pacaca y Barva, las doctrinas de Curridabat, Aserrí,
Cot, Quircot, y Tobosi; sin que esto pudiera denominarse una misión como tal.
A fines del
siglo XVII llegaron los primeros Recoletos a Costa Rica, en la misión que
llevaron adelante en Costa Rica destacan dos principales épocas; el “principal
objetivo de los Recoletos era la conversión de los talamancas y a ello
dedicaron lo mejor de sus esfuerzos, tanto en la primera como en la segunda
época. Lamentablemente, la suerte les fue adversa y no pudieron reducir a los
belicosos indios de Talamanca. Después del desastre de 1709 se consagraron a la
evangelización de los indios reducidos a poblados por las autoridades”.
Como de algún modo ya se ha indicado la conquista tenía una doble intencionalidad, conquistar las tierras descubiertas y convertir a los indios a la religión católica; “bautizar e instruir a los indios en la religión es el cimiento principal sobre el que fundamos la conquista de estas partes”, (Benavidez s.f.) afirmaba una real cédula de 1511. Esta tarea evangelizadora en el Valle Central se vio afectada por cuatro razones principales:
- La convivencia entre indios y españoles,
- La codicia de algunos religiosos “que se aprovecharon de su posición dentro de la sociedad colonial, para enriquecerse a costa de los indios, dejando, en un segundo plano, el aspecto religioso”. Cabe destacar que el gobernador Artieda hace una dura acusación contra los franciscanos con respecto al dominio espiritual y terrenal que ejercen sobre las poblaciones, no obstante, estas no se deben generalizar para todos los religiosos, encargados de la asistencia espiritual en las reducciones indígenas, porque “hubo muchos frailes que se sacrificaron y ofrecieron los mejores años de su vida, internados dentro de los pueblos indígenas, llevando a cabo su tarea evangelizadora”. (Benavides s.f.)
- El reducido número de religiosos.
- Otro factor que impidió una adecuada catequización de los aborígenes fue los duros y extenuantes trabajos a los que eran sometidos. Con frecuencia los tenían ocupados en las haciendas, incluso los domingos, lo cual les impedía asistir a la misa y a las diversas acciones de adoctrinamiento.
En cuanto a la organización de la comunidad cristiana en
tierras americanas, es oportuno hacer referencia a las cofradías, por el papel
tan importante que desempeñaron en la cohesión social. Se trataba de una congregación
o hermandad de personas devotas, quienes siendo de carácter religioso, tenían
como fin primordial dar culto a un santo patrono. “Su fundación debía
protocolizarse y debía poseer el visto bueno de la Real Corona. Las cofradías
no tenían el carácter exclusivamente religioso que tienen las asociaciones
piadosas de la Iglesia. Eran más bien asociaciones laico-religiosas, tanto por
el destino que se les daba a las limosnas, como por el fin mismo de dichas
asociaciones”.
La fundación de una cofradía exigía el cumplimiento de
ciertos requisitos y sus miembros estaban determinados por el lugar en dónde se
ubicaban. Por otra parte, las cofradías
“fueron un medio de convivencia social entre las distintas personas de los
lugares donde estaban ubicadas, pues durante el día de la fiesta del santo
patrono, todos, sin distingos raciales o de posición socio-económica, participaban
activamente”. En la década de 1800 a 1810, las cofradías comenzaron a decaer en
Costa Rica; no obstante, seria interesante preguntarse: ¿Qué características en
la orientación e intención de las cofradías subyace en la organización actual
de los grupos eclesiales?
Templos que son vestigios de la evangelización durante la colonia.
En Quircot está la tercera iglesia más antigua de Costa Rica
https://www.youtube.com/watch?v=nEwOAv5Sxx8
Iglesia Colonial de Orosi
https://travelfoodcr.weebly.com/blog/iglesia-colonial-de-orosi



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