HISTORIA DE PROTESTANTISMO EN COSTA RICA: MULTIPLICACIÓN Y DIVISIÓN


Realizaremos un recorrido breve para conocer el modo como el protestantismo se instaló de manera amplia en el contexto nacional. Siguiendo el texto de Nelson nos detendremos en lo esencialmente importante, pero teniendo en claro, que todo eso que ocurrió como florecimiento del protestantismo en el país y que fue también consecuencia de otras variables no consideradas en el presente abordaje.

Durante el tercer período de nuestra historia se extendieron las divisivas del protestantismo norteamericano se extendieron de una manera alarmante en Costa Rica.  Desde 1947 a 1960 entraron en Costa Rica cuatro o cinco denominaciones pentecostales cuatro bautistas, habiendo para 1978, 62 denominaciones de los cuales 12 eran bautistas y 26 pentecostales.  (Nelson, 1983 p. 269)

 

Los pentecostales

En los últimos 50 años el pentecostalismo norteamericano ha tenido un fuerte crecimiento especialmente en Chile y Brasil, y en la década de los cuarenta sea robustecido e influido en gran parte del movimiento evangélico. Los primeros misioneros pentecostales en Costa Rica fueron Hare y su esposa, miembros de la Pentecostal Hiliness Association, llegaron al país en 1918 pero su estadía fue breve.

En 1930 Carrie Zeisloft, llegó a Cartago y se estableció por ocho años; su misión era repartir literatura, la enfermería, clases de costura y celebración de cultos en que ella era predicadora, sin embargo, no estableció ninguna iglesia. 

En el año 1933 también llegó a Costa Rica Amós Bradley bajo los auspicios de la misma misión. Formó grupos pequeños e inestables en San José y sus alrededores. Pero no congeniaba con la misionera en Cartago, de modo que optaron por trabajar independiente el uno del otro. (Nelson, 1983 pp. 270-71)

Durante sus primeros años en Costa Rica las relaciones entre las Asambleas y las otras misiones no eran cordiales. Se decía que los creyentes pentecostales “sufrían mucha persecución de los católicos y aun de otros evangélicos”, sin embargo, que los primeros misioneros provocaban dificultades. Perrault magnificaba las diferencias entre su misión y las otras y manifestaba complejo de superioridad espiritual.  Este modo de pensar naturalmente produjo el proselitismo de obreros de otras misiones: hombres que profesaban haber tenido la experiencia pentecostal.

Pero se fue Perrault y tomó el lugar Arthur Bauer, quien demostró espíritu amistoso y cooperador. Llegaron otros misioneros con el mismo espíritu y se organizó la Alianza Evangélica Costarricense. En 1945 las Asambleas empezaron a extenderse, al iniciar una obra en San Isidro del General, punto importante en la nueva Carretera Panamericana. Aquí terminó el avance inicial de las Asambleas.

Un nuevo avance se inició en 1953, el cual se puede atribuir a dos factores: el surgimiento de un cuerpo de obreros nacionales y la apertura de un nuevo campo misionera en la parte sur central del país, la cual había sido desatendida por los evangélicos. Antes tierra virgen y despoblada, ahora se convertía en una región agrícola muy rica.

Se puede atribuir este notable crecimiento a varios factores. El primero es el celo evangelístico manifestado en sus énfasis en la ocupación de “campos blancos” y en las campañas evangelísticas llamadas a veces “campañas de sanidad”. Otro factor ha sido la eficacia de la labor del Instituto Bíblico. (Nelson, 1983, pp. 272-73)

Iglesia de Dios. Durante los primeros años esta misión fue notoria por el proselitismo y el carácter extremista de su pentecostalismo. En cuando menos de una ocasión las autoridades civiles se vieron obligados a intervenir debido a lo escandalosas que eran sus reuniones y a las protestas que ello provocaba dentro de la población. Varios grupos de descontentos se separaron de la Iglesia y comenzaron a funcionar bajo la dirección de laicos.

La Iglesia de Dios pentecostal. Este grupo es de origen puertorriqueño. Las asambleas de Dios de la Isla, al nacionalizarse, adoptaron este nombre. Llegó ser muy activa y en 1940 empezó a hacer obra misionera, la que se ha extendido a por lo menos en 10 países latinoamericanos y varios otros. Tenía 14 iglesias y 1200 miembros.

Iglesia del Evangelio Cuadrangular. Esta denominación, que nació en California, había levantado la obra evangélica más grande de Panamá. Algunos miembros llegaron a Costa Rica y desde aquí solicitaron a su junta misionera el envío de misioneros a Costa Rica. En 1953 llegaron tres misioneras y un poco más tarde vinieron Mauric Tolle y su esposa al País.

Hasta ahora se ha mencionado a cinco iglesias, sin embargo, hay otras iglesias o sectas que formaron parte de la extensión del pentecostalismo entre ellos la “Rosa de Sarón” y algunas sectas que nacieron de la división de los pentecostales. (Nelson, 1983 pp. 274-75)

Doctrina y práctica de los pentecostales. Eran dos doctrinas las que distinguían a los pentecostales de los evangélicos corrientes: “la sanidad divina” y el “bautismo del Espíritu Santo” conceptuando como experiencia posterior a la conversión, experiencia que se comprobaba con el hablar de lenguas.

Los evangélicos en Costa Rica como todos los cristianos, creían en la oración por lo enfermos, pero no la convertían en asunto doctrinal. Los pentecostales, por otro lado, hacían de la sanidad corporal parte del evangelio que predicaban. Enseñaban que Cristo murió expiatoriamente tanto por nuestras enfermedades como por nuestros pecados, de manera que podemos obtener por la fe en el señor la sanidad de las enfermedades. (Nelson, 1983 p. 277)

Efectos pentecostalismos sobre el movimiento evangélico. El pentecostalismo influyó profundamente en la comunidad evangélica costarricense. En primer lugar, el crecimiento fenomenal de esta comunidad durante los últimos años se debe en gran parte a los pentecostales, los cuales constituyen el 45% de la población protestante.

Las modalidades o costumbres pentecostales también han afectado a muchas de las iglesias evangélicas corrientes tales como: frecuentes jaculatorias de “amén”, “aleluya” y “gloria a Dios”; el palmear durante el canto; el empleo de panderetas en los cultos; la oración audible simultánea, el anhelar hablar lenguas, el énfasis en la doctrina de la posesión demoníaca y en el exorcismo, la popularidad de coritos, ya alegres ya místicos y por lo general en gran parte a los himnos que se cantaba. (Nelson, 1983 p. 280)

Los Bautistas

Si bien había bautistas jamaicanos en Costa Rica desde el siglo XIX no fue sino hasta la década de los cuarenta cuando comenzó a haberlos entre los costarricenses propiamente hablando. No obstante, dos de las primeras misiones evangélicas que llegaron para trabajar entre los costarricenses sostenían varios principios bautistas.

Bautistas del sur.  En 1943 un pastor bautista nicaragüense, Aurelio Gutiérrez, cursaba estudios posgrados en el Seminario Bíblico de San José. Consiguió trabajo en la Iglesia Centroamericana, cuyo sistema de gobierno era presbiteriano y que administraba el bautismo por infusión, todo lo contrario de la manera de pensar de Gutiérrez. (Nelson, 1983 p. 282) Gutiérrez, mientras servía de pastor ayudante de la Iglesia Centroamericana, inició correspondencia con el misionero Bell en Panamá y le afirmaba sentir “urgente necesidad de algo superior en doctrina”; consiguió 35 firmas de miembros de la iglesia en protesta por lo que había hecho el concilio. El próximo paso, según Gutiérrez, era entablar relaciones con los bautistas del sur; logró persuadir a la nueva iglesia a realizar esta asociación. A fin de aprobar a los Bautistas del sur , se redactó el siguiente “formulario doctrinal”:

§     Los Bautistas no aceptamos el bautismo ministrado por una iglesia que no sea bautista.

§     Los bautistas creemos que únicamente los creyentes bautizados en una iglesia bautista, pueden participar de la Cena del Señor.

§     Los bautistas creemos que debemos entrar en compromiso y alianza con la iglesia bautista.

§     Los bautistas creemos, que una Iglesia bautista se gobierna a sí mismo (Nelson, 1983, pp. 283-83)

Al comienzo el movimiento marchaba bien, pero a principios de 1945 surgió un descontento entre sus miembros. La conducta eclesiástica de Gutiérrez disgustaba a muchos al extremo de que el 31 de mayo 16 miembros de la congregación organizaron una iglesia llamada “Iglesia Bautista Nacional”, con ello se produjo un cisma en la iglesia bautista.

Los bautistas se extendieron fuera de San José; en 1946 organizaron una iglesia en Alajuela; también fundaron en Naranjo. En 1949 abrieron una misión en Heredia, ciudad en donde anteriormente dos misiones habían fracasado en el intento de establecer una obra. Empezaron con los pocos elementos evangélicos de años anteriores, sin embargo, la misión progresó, en medio de oposición y persecución.  (Nelson, 1983, pp. 284-85)

Bautistas Nacionales. El 31 de mayo de 1945, doce de los 16 miembros que habían abandonado la iglesia pastoreada por Gutiérrez organizaron otra que llamaron Iglesia Bautista Nacional; este grupo incluía miembros importantes de la Iglesia Bautista original.

Asociación Bautista Americana.  Entre las numerosas agrupaciones bautistas en los Estados Unidos se halla la Asociación bautista americana” extremadamente congregacionalista. Tuvo poco progreso, para 1960 tenían cuatro iglesias organizadas y cuatro misiones con 109 miembros y en 1978, seis iglesias y cuatro misiones con 540 miembros.

Compañerismo Bautista Mundial.  Este grupo proclamaba a Gutiérrez como el Juan Bautista de América Central. Gutiérrez debido a las dificultades generadas se fue de Costa Rica y se estableció en Texas, el compañerismo se vio afectado, sin embargo, en 1978 afirmaba tener cuatro iglesias y dos misiones con 212 miembros.

Bautistas Bíblicos. Revivieron y empezaron a progresar de una manera notable. Para el año 1974 tenían cinco iglesias y misiones con 287 miembros. Y en 1978 tenían 2950 miembros fue el grupo con más crecimiento del país. 

 

Entidades Misceláneas

De las muchas agrupaciones así denominadas, dos existen  en Costa Rica, una de ella es la comisión de Menonitas que llegó en el año de 1960 y la otra es la de los Luteranos.  

Desde el siglo XIX ha habido una colonia grande de alemanes en Costa Rica, tuvo sus altibajos por lo que resolvió separarse de la iglesia madre en los Estados Unidos y en 1978 se llamaba “Asociación Luterana Acción Social” y afirmaba tener 100 miembros.  Otra de las iglesias que llegó a Costa Rica fue la Iglesia del nazareno que en 1901 se había establecido en Guatemala y en 1944 en Nicaragua. Levantaron sus primeras iglesias en Barrio Córdova de San José y Santa Rosa de Upala. En 1978 tenían once iglesias y cinco misiones y en 1980 abrieron 16 nuevos campos. (Nelson, 1983, pp. 291-93)

 

Iglesias Protestantes no Evangélicas

Hay varias agrupaciones protestantes en el país que no se clasifican propiamente como evangélicas. Alguna de ellas es: la Iglesia Adventista

Adventistas del Séptimo Día. En 1927 establecieron la Misión Adventista. Que en 1927 tenían 4 iglesias y 132 miembros, en 1935 las iglesias eran 7 y 322 miembros, 1955 había 24 iglesias y 1449 miembros y en 1978 ya eran 41 iglesias y 5698 miembros. Este fue el progreso de los adventistas en Costa Rica que constituían 12% de los protestantes del país.

Los métodos empleados por los adventistas para propagar su fe eran algo diferentes de los utilizados por los evangélicos, por lo general eran dos: colportaje y conferencias sobre temas morales y proféticas. Ponían mucho énfasis en la literatura. También ponen en énfasis en la salud física. Por lo tanto, han construido una fábrica de alimentos naturistas en cuya elaboración ocupa un lugar prominente el frijol de soya.

Los Cuáqueros: Este grupo sostenía los principios pacifistas de su religión por lo que al viajar varios de sus representantes a Costa Rica en el año de 1950 se convencieron que sería el mejor lugar para establecerse. Se radicaron en Santa Elena y le pusieron el nombre de “Monteverde”. Al principio se dedicaron a la agricultura, construyeron un aserradero y trapiche, establecieron un comisariato y algunos se dedicaron al transporte. (Nelson, 1983, pp. 293-98)

Es claro que el crecimiento de la iglesia protestante en Costa Rica fue amplio, sería valioso indagar las razones económicas, políticas o ideológicas que estuvieron en el trasfondo de esta rápida expansión. 

Los invito respetuosamente a analizar el video que se presenta a continuación: ¿Cómo influyen las iglesias evangélicas en la política latinoamericana?   



¿Por qué tienen tanto poder las nuevas iglesias evangélicas? 



Comentarios

  1. Sonia. Muy interesante sus resúmenes y la presentación del blog está muy buena. La felicito. Nota 100

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